Más allá de Pompeya: 3 yacimientos romanos que no te puedes perder

Vila del Casale. Fotografía: Disdero

Son muchos los cruceros que en verano amarran en la bahía de Nápoles para visitar uno de los yacimientos romanos por excelencia, Pompeya. Junto con su hermana pequeña, Herculano, forman un conjunto arqueológico excepcional. ¿Pero qué otros yacimientos romanos pueden llegar a impresionarnos tanto como la ciudad del Vesubio? Te proponemos tres sitios arqueológicos de primer orden al oeste del Mare Nostrum.

La villa del Casale, en Sicilia

Seguramente su nombre no te suene, pero puede que en alguna ocasión has podido observar la belleza de sus mosaicos. En especial uno de muy significativo, las mujeres en bikini, todo un icono a la vez que rareza en forma de teselas. Junto con escenas de caza y representaciones de monumentos conocidos en el mundo romano como el Circo Máximo, constituyen el conjunto de mosaicos más grande de toda Europa. No es de extrañar que haga más de 20 años que la UNESCO declarara el lugar como Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Baelo Claudia – Fotografía: Anual

Baelo Claudia, a orillas del Atlántico

Navegamos del Mediterráneo al Atlántico traspasando las Columnas de Hércules, para conocer los restos de la ciudad romana más importante de la costa gaditana. Baelo Claudia, cerca de Tarifa, se convirtió en todo un emporio de producción y comercialización de salazones y gárum. Heredera del antiguo asentamiento púnico de Baelokun, contaba incluso con un pequeño «laboratorio» en el que se experimentaban nuevos métodos de conservación y transporte de los productos alimentarios.

Volubilis – Fotografía: Andre Engels

Volubilis, de ciudad romana a lugar de peregrinación

Y precisamente desde Baelo Claudia se embarcaba hacia las costas de la antigua Mauritania, lugar de destino de nuestro último yacimiento: la ciudad de Volubilis, en el actual Marruecos. Al pie del monte Zerhun, es el yacimiento mejor preservado del norte de África, y cuenta también con un conjunto espectacular de mosaicos, gracias a la riqueza generada con la producción y comercio de aceite. En base al desarrollo comercial, se erigieron también el espectacular arco de triunfo de Caracalla y el templo dedicado al dios Júpiter. Cuando la ciudad entró en decadencia, otro lugar a 4 kilómetros cogería el relevo en la zona: Mulay Idris, la ciudad santa de Marruecos, cobraría gran importancia a partir del VIII aC. y se convertiría en lugar de peregrinaje del mundo árabe.

FacebookTwitterEmail
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.